Komondor, un pastor nómade

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Komondor, un pastor nómade

2 junio 2022 Noticias 0
Komondor con cachorros

El Komondor (plural húngaro de komondorok) también conocido como Pastor Húngaro, es una raza de perros pastores y guardianes, originarios de Hungría. Tiene una presencia distintiva e imponente, si no es por su gran estatura, es por su llamativo pelaje blanco en forma de flecos que caen formando mechones similares a las rastas o dreadlocks usados por los rastafaris.

Descendientes de los perros tibetanos y de los Aftscharka, una raza de pastoreo que fue traída por las tribus cumanas cuando pasaban por las estepas meridionales de Rusia, el Komondor es conocido en su lugar nativo como “el rey de los perros trabajadores”, custodiando los rebaños de ovejas, cabras y ganado de depredadores como lobos, osos y seres humanos.

Historia del Komondor

Por muchos siglos el Komondor ha sido en Hungría el rey de los perros pastores. Son perros confiados y lo suficientemente fuertes para escapar de los lobos y otros animales feroces. Las rastas le dan a los este perro un aspecto interesante pero además le provee protección del clima extremo y de los dientes de sus depredadores. Su pelaje le otorga la posibilidad de mezclarse y camuflarse con los rebaños, dándoles un elemento sorpresa a la hora de cumplir su trabajo de protegerlos.

A pesar de que no se pueda afirmar con certeza sus orígenes, la mayoría coincide en que el Komondor desciende de perros asiáticos que solían acompañar a los pueblos nómades. Algunos afirman que estos pueblos fueron los magiares en el año 900 d.C, otros tienen la hipótesis de que habrían llegado a Hungría muchos años más tarde, concretamente con la llegada de los cumanos durante la invasión de los mongoles en esta región, ocurrida a mediados del siglo XIII.

Si nunca escuchaste acerca de los cumanos, es porque fueron un pueblo nómade pagano, que fue de a poco desapareciendo al convertirse al cristianismo y absorber la cultura húngara muchos siglos atrás. Aunque los cumanos desaparecieron, el eco de muchos aspectos de su cultura sigue formando parte de la cultura húngara actual, entre ellos la ancestral raza del perro pastor que se mantuvo igual durante muchos siglos.

Se cree que los cumanos se originaron muy lejos de Hungría, probablemente en China en un área cercana al este del Río Amarillo.

Si bien eran una tribu caracterizada por el pastoreo, cuyos animales constituían la mayor parte de su sustento, los cumanos no tenían granjas; su fuente de alimentación era la carne, leche y quesos que estos rebaños le proveían siendo gracias a esto que tenían la posibilidad de mantenerse como un pueblo nómade.

Incluso en la temprana Edad Media, los cumanos eran considerados expertos criadores de ganado, sus caballos tenían un alto valor en el mercado, es por eso que su renombrada experticia a la hora de entrenar animales de ganado los volvía un blanco de otras tribus que deseaban capturarlos para aprovechar sus conocimientos y habilidades en la cruza y mejoramiento de las especies.

Dada su costumbre de estar siempre en movimiento para mantenerse a ellos y a su ganado a salvo de otros grupos, los cumanos tenían una alta necesidad de encontrar un guardián leal y valiente como el Komondor. Es en este momento cuando sus habilidades en la crianza le permitieron desarrollar esta raza, que cumplía con sus necesidades gracias a su pelaje que lo camuflaba entre el rebaño permitiéndole defenderlo de depredadores y otras tribus enemigas.

Así como otras formidables razas que sus orígenes están relacionados con tribus nómades, los Komondor tenían las características físicas y mentales necesarias para sobrevivir las grandes áreas desoladas del territorio asiático, incluyendo un cuerpo fuerte para defenderse de los depredadores con un temperamento feroz y comprometido.

Es por estas características, que le permitían defender los rebaños a los Cumanos con tanta tenacidad, que el pueblo los consideraba un perro sagrado. Hay evidencias arqueológicas de sacrificios y ceremonias que hacían en honor a la labor de estas peludos.

Ya a finales del siglo X, los cumanos comenzaron a ser desplazados hacia Europa por los mongoles, llegando a Hungría algunos siglos después.

Alrededor del año 1240 los cumanos fueron recibidos por la realeza húngara con la esperanza de aprovechar las habilidades de esta tribu pagana en el arco y la flecha, defendiendo el territorio de la ya esperada llegada de los mongoles.

Los cumanos alguna vez nómades se asentaron definitivamente en el territorio húngaro, que ya empezaba a tener rasgos de una nación agrícola. Al principio los paganos mantenían sus costumbres viviendo de la carne de sus rebaños, pero a medida que fue pasando el tiempo dejaron atrás sus costumbres para convertirse al cristianismo y adoptar las tradiciones húngaras.

Pese a que la cultura cumana se disolvió con el tiempo, lo que se mantuvo sin cambiar fueron sus perros. En el amado Komondor encontramos el susurro viviente de un pueblo feroz desplazado a Europa desde las grandes estepas de Asia.

Incluso fue llevado a Norteamérica para proteger los rebaños de ovejas de ataques de coyotes. Sin embargo, en la actualidad esta raza es muy poco común de ver, siendo en Hungría donde se encuentra una mayor densidad de población de estos ejemplares. Aunque siguen siendo utilizados como perros pastores, esto no es muy frecuente. Lo más común es verlo formando parte de un hogar como mascota o perro de compañía.

Unos pocos Komondor fueron importados a los Estados Unidos en la década de 1930 y en 1937 fueron reconocidos por el AKC. Grandes y evocadores de miedo, estos perros fueron desplegados a las instalaciones de la guardia militar durante la Segunda Guerra Mundial. Después de la guerra, el Komondor se hizo escaso en el país, y la Cortina de Hierro se convirtió en una barrera formidable para la importación de estos perros de Hungría. Sin embargo, a través de los esfuerzos de los húngaros que viven en Occidente, la raza se estableció en los Estados Unidos a finales de 1960.

Hoy en día, las poblaciones más grandes de esta raza se encuentran en Hungría y los Estados Unidos. Todavía raro de encontrar hoy en día.

Komondor de perfil

Características del Komondor

El Komondor es un perro de tamaño muy grande, considerado como una de las razas caninas más grandes del mundo. Pesa entre los 40 y los 50 kg en las hembras y de 50 a 60 kg en los machos, con una altura a la cruz de unos 65 a 75 cm.

Su sólido y robusto cuerpo tiene forma rectangular. La cabeza es amplia, con un tamaño y forma proporcionales a las de su cuerpo, con fuertes y potentes mandíbulas y ojos oscuros, casi siempre con grandes iris que dan el aspecto de ser completamente negros. Las orejas son colgantes y con forma de V.

A pesar de lo anterior, lo más característico del perro de la raza es, sin duda, su pelaje, pues tiene un pelo largo, denso y ondulado que se presenta en forma de mechones o rastas de color marfil.

Por último, el Komondor presenta una cola de punta doblada hacia arriba que suele mantener en posición media o baja.

El Komondor es un perro de carácter fuerte, son seguros de sí mismos y algo testarudos. Se caracteriza por ser un perro muy obediente, por naturaleza adoptan una conducta jerarquizada, identifican a un líder a quien seguir, lo que también los vuelve un perro fiel a un solo dueño, esto quiere decir que si bien será cariñoso con toda la familia, obedece solo a uno de ellos.

El Komondor es de carácter tranquilo y decidido, siendo un perro muy valiente y fiel, características que lo volvieron un perro ideal para el pastoreo. Este mismo instinto protector y valiente le lleva a ser un perro de carácter desconfiado con los desconocidos y algo territorial.

Es una raza bastante independiente, aunque disfruta de los ratos en compañía de la familia y los paseos.

Komondor corriendo

 Cuidados y necesidades

Los cachorros de esta raza tienen un pelaje corto rizado muy pegado a la piel. A medida que pasan los 8 a 9 meses este se va poniendo más grueso, comenzando a formarse el característico pelaje del Komondor. Este es el momento preciso para educarlo y suavizar su carácter, enseñarle a adaptarse a su entorno tanto con personas como otros animales, especialmente perros de otras razas ya que sin la correcta socialización pueden llegar a ser agresivos. La necesidad de ejercicio de esta raza es bastante alta, especialmente en la primera etapa.

Al ser una raza obstinada, no es un perro recomendado para personas con personalidad dócil. A la hora de entrenarlo y enseñarles hay que ser pacientes, coherentes y hacerlo de una manera divertida, ya que tienden a aburrirse con rapidez.

Por su gran tamaño, no es un perro adecuado para espacios pequeños, puesto que necesita espacios amplios para realizar suficiente ejercicio y poder moverse libremente.

Debido a la longitud y densidad de su pelo, es necesario mantenerlo limpio y aseado, pero el pelo no ha de ser cepillado nunca.

A pesar de ser una raza muy extendida no existen muchos ejemplares fuera de su tierra de origen, principalmente porque requiere cuidados extremos y de una alimentación que involucra grandes cantidades de comida, revisiones veterinarias constantes, paseos frecuentes y vivir en lugares amplios.

Komondor en la nieve

Salud del Komondor

La raza Komondor es una de las más sanas, después de todo, eran perros acostumbrados a pastorear en las desoladas estepas de Asia.

El centro de sus atenciones continúa siendo su pelaje, pues de no cuidarse adecuadamente el perro puede padecer de irritaciones cutáneas frecuentes, como es el caso de la dermatitis.

El Komondor no suele presentar enfermedades hereditarias, pero por ser un perro grande puede presentar displasia de cadera. De igual forma puede sufrir otitis y ectropión, una enfermedad ocular que consiste en el despliegue del párpado.

Será necesario llevar a cabo una correcta higiene de los ojos, las orejas y la boca. La esperanza de vida del perro Komondor se encuentra en los 10-12 años.

Por último…

Antes de salir corriendo a buscar un Komondor ten en cuenta que un perro es para TODA LA VIDA.  El abandono NO es una opción, la decisión debe darse en ámbito familiar y  todos deben ser responsables de su Bienestar.

El Kennel Club Argentino es la única organización que registra Oficialmente los perros de raza y los criadores en la Argentina. Cuando lleves un perro a tu casa verifica que tenga la documentación Oficial del Kennel Club Argentino, sino es así te aconsejamos para tu tranquilidad desistir de llevar ese perro.

Ayúdanos a combatir la crianza clandestina, siempre adquieran perros en criaderos Oficialmente registrados

Si todavía no tenés tu Komondor registrado y protegido por la ley, puedes hacerlo en el Kennel Club Argentino, contáctanos pinchando aquí.

¿Qué Verificar al llevar un cachorro a casa?

Consejos a la hora de llevar un Komondor a tu hogar es importante que tengas en cuenta ciertas cosas como:

    • Buscar un buen criador: Así tendrás la certeza de que el cachorro es sano y excelente ejemplar, bajo el estándar Oficial de su raza. Un buen criador, te dará garantía que procede de padres sanos, sus papeles en regla y el pedigrí del Único Registro Oficial que trabaja con Criadores Éticos. Te proporcionará toda la información que le solicites sobre la procedencia del cachorro.
    • Si no tienes dinero para comprar un cachorro, puedes adoptar un hermoso perro que está deseoso de recibir amor, pero hazlo en un refugio responsable y legalmente constituido.

 El cachorro de debe contar con:

“SI POSEES UN Komondor O PIENSAS ADOPTAR O COMPRAR UNO, DE SEGURO ESTE DIVERTIDO PERRO ALEGRARÁ TU HOGAR. PERO TIENES QUE CUIDARLO MUY BIEN, Y DEDICARLE MUCHO TIEMPO. ASÍ, VIVIRÁ MUCHO MÁS TIEMPO DE FORMA EXCELENTE Y FELÍZ A TU LADO”

Komondor sacudiendose