Cirneco del Etna, miles de años cazando por Sicilia

Registro Oficial Canino

Cirneco del Etna, miles de años cazando por Sicilia

22 julio 2022 Noticias 0
Cirneco de Etna

El Cirneco de Etna es una raza milenaria de origen italiano, de la región de Sicilia. El nombre “Cirneco dell’Etna” proviene del Monte Etna, el volcán activo más alto de Europa, situado en la costa este de Sicilia.

Esta raza que data de orígenes muy antiguos, forma parte de un conjunto de razas del Mediterráneo proveniente del Egipto, denominada “podenco”. Es una raza que se caracteriza por su excelencia en la caza sobre todo de conejos y liebres. Tiene una agilidad y un sentido del olfato que le permiten adaptarse con facilidad a terrenos difíciles. En su lugar de origen se le ve asiduamente en canódromos (recintos de carreras caninas).

Historia del Cirneco de Etna

Una pista del origen de los Cirnecos está en su nombre, “Cirneco” es derivado de una palabra griega que significa “perro de Cirene”, una colonia ubicada al Norte de África. Es probable que la raza haya existido en Sicilia desde que sus ancestros llegaron a sus costas 3000 años atrás en barcos dirigidos por los fenicios. Mientras estas antiguas raíces son imposibles de probar, hay algo que es claro; el Cirneco es la raza italiana más antigua.

Existen hallazgos del 500 a.C de monedas sicilianas con el dibujo de un perro de apariencia similar al Cirneco, incluso hay leyendas que cuentan que estos perros eran guardianes del templo del dios del fuego Adranos, que estaba localizado en el Monte Etna.

moneda de Segesta con un cirneco en el anverso, 400 a.c.

Moneda de Segesta con un cirneco en el anverso, 400 a.c.

Durante miles de años los Cirnecos han perseguido conejos en los rocosos terrenos que rodean el Monte Etna. A pesar de que parece una raza delicada por su apariencia, el Cirneco del Etna es capaz de salir de caza por horas en el caluroso clima y los escabrosos terrenos de su tierra sin agua y comida.

Por milenios, el ésta raza italiana ha vivido a la sombra del Monte de Etna. Trepando sobre las rocas volcánicas en busca de conejos; estos pequeños perros rojos eran un sustento invaluable para los campesinos.

Pero al asomarse el siglo XX, el Cirneco comenzaba a ser un ejemplar bastante reducido sólo a aquellos campesinos que tenían la fortuna de tener uno. Era tan grande el valor que esta raza tenía para ellos que a pesar de su reducido número, se negaban a vender los cachorros a los forasteros, trayendo consigo la preocupación de la desaparición de la raza.

Alrededor de la década de 1930s, el Cirneco de Etna estaba cerca de quedar en el olvido, pero un veterinario apasionado, Maurizio Migneco, escribió un alarmante artículo acerca de la inminente desaparición de esta. El artículo rápidamente captó la atención de una aristócrata italiana, la Baronesa Ágata Paternó Castello, quien pasó los siguientes 26 años de su vida reviviendo la raza y expandiéndola al resto de Italia.

Con tan solo 18 años, Donna Ágata -Doña Ágata en español- tenía un persistente hábito de desafiar las reglas impuestas por la cultura italiana. Usar pantalones, ir a la universidad, salir a cazar, eran algunas de las actividades que le gustaba hacer a pesar de lo que decían las normas. No es sorprendente entonces que, con su tenacidad e independencia, decidiera prolongar la existencia del Cirneco del Etna.

Luego de ver un ejemplar hembra del Cirneco llamado Fetuccia, Donna Ágata se enamoró. La raza era indudablemente rústica en comparación a los perros de caza importados de otras partes de Italia y Europa, pero Donna Ágata vio en la raza, una tenacidad con la que se sintió identificada.

Inspirada por el artículo publicado por Migneco, en el cual anunciaba la casi segura extinción de la raza, Donna Ágata emprendió la tarea de salvarla y expandirla al resto del país. A pesar de la incontrastable personalidad de Ágata, los campesinos continuaban con la negación de compartir ejemplares de esta valiosa raza que sus ancestros habían criado por tantas generaciones.

Poco a poco, Donna Ágata fue consiguiendo ejemplares e incluso si ella misma no podía adquirir un perro en particular, ver la mayor cantidad posible ayudó a Donna Ágata a comprender los matices que ayudaron a definir la raza.

Cuando ya estaba segura de sus observaciones, le escribió a Giuseppe Solaro, un experto en perros, quien redactó los estándares de la raza que en 1939 fueron reconocidos por el Kennel Club Italiano.

Si bien Donna Ágata crio a los dos primeros campeones de la raza, no tuvo la oportunidad de ver como ésta florecía y se expandía por el resto del territorio ya que murió de cáncer en 1958.

Pese a la dedicación de Ágata, el Cirneco dell’Etna es aún en la actualidad una raza rara de encontrar fuera de Italia. Recién en 1996 llegó a los Estados Unidos y dos décadas más tarde.

El Cirneco, conocido por su dureza, es un sobreviviente. Su elegante imagen representada en monedas y cerámica hace tantos milenios, nos indica que seguirá perdurando por mucho tiempo más gracias a todos aquellos cautivados por su fuerte presencia.

Escena de caza con un Cirneco del Etna - Mosaico de la villa del Casale, Sicilia.

Escena de caza con un Cirneco del Etna – Mosaico de la villa del Casale, Sicilia.

Características del Cirneco del Etna

El Cirneco del Etna es un perro primitivo de constitución ligera, muy similar al galgo, pero es un Podenco no un galgo. En cuanto a sus rasgos físicos, cabe señalar que sus formas se destacan por ser proporcionadas y de marcados músculos, sobre todo en sus extremidades.

Este perro es de tamaño mediano y tiene una figura delgada y elegante, con una musculatura de construcción ligera pero resistente.

Los machos puede llegar a medir entre 46 y 60 cm y alcanzar un peso de entre 10 y 12 Kg. Por su parte, las hembras de la raza tienen un tamaño que va desde los 42 hasta los 46 cm y, pueden pesar entre 8 y 10 Kg.

Su cráneo aplanado cuenta con una caña nasal rectilínea y un hocico puntiagudo. Los ojos son pequeños. Las orejas, triangulares, erguidas y hacia delante. La cola del Cirneco Del Etna está insertada en la parte inferior de una forma amplia y uniforme en toda su longitud.

Los tonos de su pelaje pueden ser variados, normalmente homogéneos como cobrizo, marrón tostado, beige y anaranjado. Sin embargo, en algunos casos se pueden presentar con algunas manchas blancas.

En cuanto a su temperamento, el Cirneco del Etna se caracteriza por ser un perro muy vivaz y energético. Tiene una personalidad fuerte, tenaz e independiente, la cual lo lleva a decidir por su propia cuenta. Tiene un carácter obstinado, pero con buen comportamiento.

Desempeña muy bien la función de perro de guardia y compañía, pero requiere un dueño experimentado que sea capaz de educarlo de manera continua y consistente.

Esta raza es de una naturaleza tranquila y cariñosa, siendo un perro excelente para formar parte de una familia. Es resistente, le encanta jugar y no se cansa con facilidad, ideal para divertir a los niños. Es un perro muy simpático, fiel y sociable.

Cuidados y necesidades

Los Cirnecos fueron perros que pasaban horas cazando en terrenos rocosos, pero pueden ser extremadamente tranquilos y fáciles de cuidar. Son perfectos para familias activas con niños que les guste jugar y estar al aire libre.

Debido a su personalidad energética, es importante que se ejercite al menos 30 minutos al día, ya sea salir a correr y caminar.

Son perros muy inteligentes, por lo tanto, es importante juegos estimulantes para afilar su mente y mantenerlos atentos.

Gracias a su pelaje corto, no requieren muchos cuidados en ese aspecto y pueden ser una buena compañía para personas con alergias.

Cirneco de Etna

Salud del Cirneco del Etna

Esta milenaria raza ha conservado su pureza durante cientos de años, y se caracteriza por su excelencia como perro cazador, muy ágil, rápido y con un excelente sentido del olfato.

El Cirneco dell’Etna es una raza que no suele presentar problemas de salud, ni tampoco se le conocen enfermedades congénitas características.

Es un perro fuerte y saludable que no precisa muchos cuidados además de las atenciones veterinarias comunes a todos los perros. Cuentan con una edad promedio que oscila entre los 12 y los 14 años de vida.

Por último…

Antes de salir corriendo a buscar un Cirneco del Etna ten en cuenta que un perro es para TODA LA VIDA.  El abandono NO es una opción, la decisión debe darse en ámbito familiar y  todos deben ser responsables de su Bienestar.

El Kennel Club Argentino es la única organización que registra Oficialmente los perros de raza y los criadores en la Argentina. Cuando lleves un perro a tu casa verifica que tenga la documentación Oficial del Kennel Club Argentino, sino es así te aconsejamos para tu tranquilidad desistir de llevar ese perro.

Ayúdanos a combatir la crianza clandestina, siempre adquieran perros en criaderos Oficialmente registrados

Si todavía no tenés tu Cirneco del Etna registrado y protegido por la ley, puedes hacerlo en el Kennel Club Argentino, contáctanos pinchando aquí.

¿Qué Verificar al llevar un cachorro a casa?

Consejos a la hora de llevar un Cirneco del Etna a tu hogar es importante que tengas en cuenta ciertas cosas como:

    • Buscar un buen criador: Así tendrás la certeza de que el cachorro es sano y excelente ejemplar, bajo el estándar Oficial de su raza. Un buen criador, te dará garantía que procede de padres sanos, sus papeles en regla y el pedigrí del Único Registro Oficial que trabaja con Criadores Éticos. Te proporcionará toda la información que le solicites sobre la procedencia del cachorro.
    • Si no tienes dinero para comprar un cachorro, puedes adoptar un hermoso perro que está deseoso de recibir amor, pero hazlo en un refugio responsable y legalmente constituido.

 El cachorro de debe contar con:

 “SI POSEES UN Cirneco del Etna O PIENSAS ADOPTAR O COMPRAR UNO, DE SEGURO ESTE DIVERTIDO PERRO ALEGRARÁ TU HOGAR. PERO TIENES QUE CUIDARLO MUY BIEN, Y DEDICARLE MUCHO TIEMPO. ASÍ, VIVIRÁ MUCHO MÁS TIEMPO DE FORMA EXCELENTE Y FELÍZ A TU LADO”

Cirneco de Etna